jueves, 17 de octubre de 2013

Obras Literarias De Los Ultimos Tiempos



Se podría decir, que mientras se da un notable desarrollo del relato,el terreno de la poesía permanece bastante vacio; y esa falta de obras representativas es más notoria en lo relativo al a producción de los jóvenes, pues, en medida a veces hasta generosa, los grandes nombres del ELAN cuencano: Jara Idrovo,Cordero Espinoza, Moreno Heredia y Cuesta Heredia; así comolos dos únicos poetas que se podrían considerar: Rubén Astudillo y Astudillo y Alberto Ordóñez Ortiz,y un contemporáneo de los dos, de trayectoria no muy larga,pero distinta en absoluto, desde la concepción misma del discurso poético, hasta las temáticas y los alcances, AlfredoVivar; todos ellos han entregado obras -de distinta calidad y   trascendencia, por supuesto en este período.

                                                                                                                   Foto tomada de: El Tiempo


¿Qué pasa con la poesía cuencana? Es una inquietud que viene planteándose desde hace tiempo. ¿Serán, en efecto, malos tiempos para la lírica, como decía en uno de sus títulos el poeta quiteño Iván Carvajal? Parece que sí, si meditamos en los cortos tirajes de los libros de poesía en casi todas partes; parece que no, si pensamos en la existencia de una poesía ecuatoriana hecha por nuevos y novísimos autores de otras ciudades, poderosa, importante ya en el ámbito de las letras nacionales. Me atrevo a pensar que el aislamiento en que siempre hemos vivido los cuencanos ha pesado más en el  ánimo y en las formas expresivas de los autores de poesía que de los narradores, y eso ha frenado el desarrollo extenso de este fenómeno artístico que, por tradición, se lo sentirá unido al nombre de Cuenca; un poco ingenuamente se ha dicho que en esta ciudad todos somos poetas.



En conclusión, se tendría que afirmar que todavía falta mucho para que las obras literarias cuencanas de la actualidad, tengan la aceptación y el agrado del exigente publico cuencano.

jueves, 10 de octubre de 2013

¿Mas Iniciativa o Mejor Preparación?


Si bien es necesaria una cierta cantidad de cualidades, dotes o dones para la escritura literaria, la educación comprende un papel esencial para la formación de los futuros escritores; la ortografía y la gramática, son fundamentales para que la obra, tenga una correcta sintaxis y acerque al lector cada vez mas, al punto en que lo adentre y lo vuelva partícipe del texto.

Hoy en día, en Cuenca, se cuenta con carreras que ofrecen al entusiasmado estudiante pocas opciones para que pueda prepararse de la mejor manera en el mundo de la literatura, como los son: Universidad de Cuenca, en la Facultad de Filosifia y Letras, y la UTPL. Sin embargo, esto no asegura un buen nivel de producción de obra literaria, es decir, se enseña a escribir correctamente, mas no, a ser un escritor. 

Entonces, a más de tener una correcta formación, el aspirante a escritor deberá tener iniciativa propia, buen desenvolvimiento, y por sobre todo, emprendimiento, que le brindaran las armas necesarias para adentrarse en el colosal ambiente literario. 

Al Final, ¿que es lo mas importante? ¿Tener una buena educación o tener una buena iniciativa? Pues a mi opinión, ambas, ya que si bien no se puede escribir sin saber como hacerlo, no se puede escribir sin saber la intención de su texto.

Entrevista a Valeria Peñaranda, estudiante de Lengua y Literatura Española, de la Universidad De Cuenca.

jueves, 3 de octubre de 2013

El nuevo reto del escritor cuencano















Foto tomada de: Diario El Tiempo

Poco o nada se conoce de las ultimas publicaciones de literatura en Cuenca, a pesar de que se produce al rededor de 20 libros al año, que según el presidente de la Casa de la cultura Núcleo Azuay, es una cifra bastante aceptable. 

Las exigencias para la publicación de una obra literaria es bastante elevada, por esto, se pretende asegurar la calidad y validez de los textos, que sin embargo, no son leídos. Por eso es que se pretende afirmar que la producción literaria cuencana es baja, mas bien se trataría de lo contrario, ya que el lector seria el principal determinante para que las creaciones de los literatos no surjan y tengan poca aceptación. 

Otro de los factores alienantes de la literatura cuencana en sí, es la competición que se tiene con otras obras de extranjeros, y esto se debe al imaginario colectivo (no solo en Cuenca sino en todo el país)  que todo lo que viene de afuera es mejor. Este pensamiento es destructivo no solo para los escritores y/o literatos, sino para la cultura cuencana en general, ya que al negarle la apertura del caso, se esta rechazando las raíces de una de las de identidad, el arte poético, retorico y narrativo.

Entonces, ¿Cual seria el reto del escritor morlaco? Pues seria la conscientización, es decir crear las puertas de ingreso, ganándose su lugar en el exigente publico coterráneo, ya que como dice la escritora María de los Angeles Martínez:  la gente cree que la literatura es una “especie de vitrina de almacén de lujo, al que nadie quiere entrar porque le da miedo sentirse que no encaja”. 

Una de las mas grandes obras del poeta y escritor cuencano, Cèsar Dàvila Andrade


El legado de los decapitados





Sin duda uno de los movimientos más importantes no solo del Ecuador, sino de América Latina, ya que sus obras, han dado forma al modernismo y al simbolismo que tomó como casa, nuestras tierras ecuatorianas. Pero luego de tantos años, luego del auge inmenso de sus obras, ¡cual ha sido el legado de estos cuatro ilustres personajes? ¡Cómo han transformado la producción literaria hasta ahora? 

La muy temprana muerte de los cuatro llamados los decapitados: Medardo Ángel Silva, Ernesto Noboa y CaamañoArturo Borja y Humberto Fierro, enluto profundamente a todo el país, dejando huérfana a la corriente modernista, que en su entonces estaba ganando terreno, en consecuencia la producción literaria ecuatoriana, tuvo un declive prominente, comparada con la de esa época, que ha dado tema de estudio y de debate para el culto ecuatoriano. 

Sin embargo, gracias a campañas educativas se ha podido recuperar el legado de nuestros grandes poetas, sus obras, sus pensamientos, y sus prematuras muertes, dan inspiración y nuevos indicios de esperanza para la narrativa y retorica ecuatoriana.

El legado de la generación decapitada en nuestra juventud, no está solo en sus obras y en sus pensamientos, en si la vida y muerte de los mismos es una historia que merece contarse, repetirse y retomar fuerza, para que la fuerza y pasión de sus letras, no se quede en un simple papel, sino en el corazón de todas y todos nosotros.

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